Flor de Pascua

Lléname de ti, ¡oh, flor querida!
de tu aliento tiñe mis colores,
con tu voz calma las heridas,
que tu calor me haga crecer.
Abre tus ramas, con libertad,
entra en mi casa, invade todo,
expande tu carga de emoción,
sin dejar rincón sin tu perfume.
Dame tú el coraje, la fuerza,
luz de mi vida. Influjo etéreo,
del amor eres diamante cierto.
Rojo alegría, verde esperanza,
entra por los cristales de la estancia
y brinda tu fragancia en mi armonia.


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