Mirada perdida
Son muchas las historias que me han contado sobre los miembros de mi familia. Tengo en mis recuerdos imagenes danzantes con velos de gitana. Nómada, perpetua emigrante, que en cualquier sitio hace su nido y que cada día contruye un hogar.
Las cosas no son como son, son como se recuerdan y tenemos la capacidad de crearnos, a partir de esos fragmentos de historias de las que componemos nuestros recuerdos.
Tomamos un trozo, lo miramos y nos reconciliamos con ese pedacito de nosotros, y lo integramos al ser que somos hoy.
Quiero invitarlos a este viaje, un viaje hacia la memoria perdida, entre los recuerdos de la gente que hizo posible mi existencia en este mundo.



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